Pensamiento artÃstico para retos cientÃficos
- SciArt LATAM
- 20 oct 2020
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 29 abr 2023
En este Blog, Jhommara Bautista, miembro de la comunidad SciArt LATAM, relata su experiencia personal combinando los mundos de arte y la ciencia. Ella compatibilizó sus dos pasiones al comunicar ciencia de manera creativa. Su pasión por el arte la ha dotado de habilidades como la creatividad, enfoque, confianza y perseverancia. Las cuales le han sido útiles, tanto al investigar en el laboratorio como al tocar instrumentos o realizar una obra gráfica.

Acercarme al arte desde niña ha sido un regalo. Me ha permitido expresar lo que pienso y siento a través de algunas de sus diferentes expresiones, como la música, el dibujo y pintura. Este regalo ha sido de vital importancia al momento de alcanzar habilidades denominadas blandas, pero necesarias para el trabajo objetivo en ciencias, como el reconocimiento de mis propias emociones, habilidad inventiva, seguridad y asiduidad.
El pensamiento creativo es sin duda alguna, clave al momento de pintar, dibujar, tocar instrumentos musicales, cantar, o simplemente al apreciar una obra, pero también frente a situaciones en las cuales es necesario hallar soluciones, o diseñar nuevos proyectos o estrategias. También en esas circunstancias, la creatividad me ha permitido no solo ver las cosas desde diferentes perspectivas, sino también actuar y pensar rápidamente. Esto es posible porque el equilibrio entre la escucha de ideas variadas y el discernimiento de cómo estas contribuyen en la obra en general es lo que mueve la consecución de objetivos.
Lo que no se visibiliza no existe y lo que no erra en un inicio, tampoco existirá
Muchas veces para un creador, ya sea artista o cientÃfico, es dificil compartir con otras personas el fruto de su trabajo. Puede ser por temor a la crÃtica, permanencia en la zona de confort o simplemente porque no sabemos como hacerlo. Sin embargo, el momento en el que nos atrevemos, podemos generar un impacto no solo en otras personas, sino en nosotros mismos. Cuando me atrevà a mostrarle al mundo por primera vez la música que toco y las obras gráficas que hago, fue cuando construà confianza y amor propio, las cuales han sido el pilar de mis primeros pasos en el mundo cientÃfico. Lo mismo aplica cuando desarrollo un proyecto o escribo un artÃculo, pues me permito salir de mi comodidad, al saber que existe la posibilidad de que reciba correcciones o de que simplemente los editores o revisores no acepten el manuscrito. Sin esa consciencia de esta realidad no podrÃa desempeñarme en mi profesión.
A veces pasa, por ejemplo, que basamos nuestra confianza como creadores en la ausencia de error y esto puede ser igualmente limitante, porque nos concentramos en resultados individuales y no en procesos. En mi primera lección de piano, imaginé que podrÃa interpretar el Opus 9 de Chopin, sin darme cuenta que en realidad eso tomarÃa tiempo, dedicación y pasión. Estas tres cosas son el puente que concluyen en realización y éxito, en sueños materializados. Hoy en dÃa, al ser capaz de tocar esos 3 nocturnos, recibo inspiración para seguir creando. Esto llevado al mundo competitivo en el que vivimos, me confirma que la perseverancia es base para la superación personal y profesional.

El arte está en todas partes y la ciencia también
No es necesario un ojo experto para reconocer que el arte no solo viene de nuestras manos sino que existe en la naturaleza en diferentes formas, como la biodiversidad microscópica y los fenómenos atmosféricos.
El primer paso para un cientÃfico y para un artista es inspirarse precisamente en ese arte que ya existe. El artista pintará un paisaje, o escribirá una canción inspirada en la belleza. El cientÃfico percibirá esta belleza y se preguntará ¿por qué?. Creará una bitácora de investigaciones, y comenzará a registrar lo que ve.
Precisamente, la mejor forma que he encontrado para guardar el arte de la naturaleza, ha sido capturarlos a través de mi cámara, para luego compartir dicha belleza con los demás. Y es que un momento no serÃa del todo especial sin compartirlo. Esa reflexión me la llevé a las Biociencias.

Un arte un poco diferente
Uno de mis lugares favoritos es el laboratorio. El encanto de este lugar parte desde que imagino que voy a crear una nueva obra de arte, pero en otro escenario y contexto, con otros materiales. La experiencia mejora cuando empiezo a visualizar el resultado como si de un lienzo se tratara, y comienzo a idear cómo podrÃa alcanzar ese resultado, cómo resolver el reto que se me presenta. Y el encanto se materializa al estudiar a los microorganismos y descubrir qué necesitan o qué dificulta su crecimiento; o al identificar qué son capaces de producir y cuan eficientes serán al optimizar ese proceso.
Hace un tiempo pensé e como podrÃa combinar mis dos pasiones: el arte y la ciencia. En el proceso descubrà que estas dos no están desalineadas, porque el arte se encarga de transmitir los mas profundos sentimientos y emociones, mientras que la ciencia se encarga de explicarlos y razonarlos.
Quienes hemos tenido la oportunidad de ver la vida desde ambos escenarios podemos comprender que tanto artistas como cientÃficos somos creativos. Ambos observamos cuidadosamente nuestro entorno para recopilar la mayor cantidad de información a través de los sentidos. Entendemos el mundo desde un modo más abstracto, pero también más libre, ya que proponemos ideas innovadoras con el fin de que nuestras creaciones puedan inspirar y mejorar la vida de los demás.
Asà es como llegue a la conclusión de que un cientÃfico sin arte no puede llegar a ser un cientÃfico de verdad. Por ejemplo, en un artÃculo cientÃfico no solo es relevante la precisión de la información escrita, sino también el arte asociado al mismo, como las ilustraciones creadas para explicar su contenido. Para mà la ciencia debe ser compartida y universal, la mejor forma de hacerlo es reconociendo que sin pensamiento creativo no hay solución para retos cientÃficos.
Facebook: @jhommybautista
Instagram: @jhommybautista
Twiter: @JhommyBautista